En vivo, desde cada ángulo
Las fotos aparecen según se toman. Ves tu evento desde la mesa de al lado, desde la pista, desde la puerta — todo a la vez, mientras sigue pasando.

Galería colaborativa para tu día especial
Tu evento pasa una sola vez, y ninguna cámara alcanza a contarlo entero. Cada persona que te acompañó tiene una parte de la historia, y juntas la cuentan completa. FOREVIA SHARE reúne todas esas partes en una sola galería. Tu historia, contada por todos.
Listo en 5 minutos · Sin instalación · Sin tarjeta
Y hasta las fotos que el sitio no dejó subir por falta de señal: se guardan solas en el teléfono de cada invitado y suben en cuanto vuelve la conexión.
Para tu tipo de evento
Elige el tuyo y mira lo que trae por dentro: sus retos, sus momentos y lo que leen tus invitados en el buzón. No hace falta que elijas nada para seguir bajando.
Todo esto se siembra solo al crear el evento, según el estilo que elijas, y después lo cambias desde tu panel: añades retos, renombras momentos y ordenas lo que quieras.
De principio a fin
Nombre, fecha y el estilo que le pega: boda, cumpleaños, pool party, viaje, gala, iglesia…
Sale hecho, en un cartel con tu nombre y tu fecha. Lo imprimes o lo mandas al grupo.
Escanean, escriben su nombre y ya están dentro. Ni app, ni registro, ni contraseña.
Desde su propio teléfono, aunque en ese momento no haya ni una raya de señal.
Una lista de misiones fotográficas y un ranking en vivo. El que más aporta, se lleva el título.
Se graban en video mirándote a la cámara, o te escriben una carta si les da vergüenza.
Al día siguiente: tu evento completo, ordenado por momentos, en calidad original y para siempre tuyo.

Escanean el QR y ya están dentro. No hay nada que instalar ni cuenta que crear.
Retos, buzón de mensajes, momentos, pase de fotos y el kit para imprimir. Sin funciones recortadas.
Las descargas en calidad original, las veces que quieras. No hacemos nada más con ellas.
Cómo funciona
El nombre, la fecha y un estilo. Se tarda menos en hacerlo que en leer esta frase dos veces.
Sale hecho, con tu nombre, tu fecha y tu QR. Lo imprimes donde quieras o lo mandas al grupo.
Escriben su nombre, eligen sus fotos y vuelven a lo suyo. No se les pide nada más.
Al día siguiente tienes lo que no cabe en una sola cámara: tu día completo, visto por todos los que lo vivieron contigo, ordenado por momentos y en calidad original.
La magia
Mientras el día ocurre, cada invitado ve la galería crecer en vivo: fotos de los demás, desde ángulos que él no vivió. Se busca, se encuentra en la cámara de otro, y le da like a ese instante que no sabía que existía. El día se cuenta a sí mismo, en tiempo real.
Las fotos aparecen según se toman. Ves tu evento desde la mesa de al lado, desde la pista, desde la puerta — todo a la vez, mientras sigue pasando.
Ese momento tuyo que capturó alguien desde el otro extremo del sitio. No lo viviste así hasta que lo viste aquí.
Cada like cuenta. Las fotos que más enamoran suben solas al resumen final: la historia del día, votada por quienes la vivieron.
No recibes un montón de fotos sueltas. Recibes tu día completo, contado por cada persona que lo vivió contigo. La versión más hermosa posible.
Cada invitado aporta su parte de la historia. Y todas las partes juntas forman el día completo.
El lugar donde todos construyen la historia.
Lo que nadie más te resuelve
Tus invitados eligen sus fotos igual. FOREVIA SHARE las guarda en cola y las sube solas cuando vuelve la conexión. Nadie tiene que acordarse de nada.
La galería se abre y funciona igual. Las fotos entran en una cola, dentro de su propio teléfono.
Al salir del sitio, al llegar al hotel, al pillar el wifi de casa. Sin que nadie lo pida.
Cuántas van, cuántas faltan y si algo falló. Nadie se queda con la duda de si su foto llegó.
Con todas las letras: en Android el teléfono termina la subida aunque cierren la página. En iPhone, Safari no permite subir en segundo plano — ahí la cola se vacía sola en cuanto vuelven a abrir la galería, y por eso el cartel les pide que la abran otra vez al llegar a casa. Preferimos que lo sepas ahora y no el lunes.
La descarga
Sin una tarifa sorpresa al final. Aunque tu galería llegue a su fecha, tus fotos siguen siendo tuyas y siguen siendo descargables.
Lo que subió cada invitado, con su tamaño y su calidad. Ni recomprimido ni recortado.
Un botón en tu panel y se te baja entero, ordenado por momentos. Cuantas veces quieras.
Bajarte tus propias fotos no es un extra ni un añadido: viene incluido, y no hay ninguna tarifa esperándote al final.
La dinámica
La gente sube fotos cuando tiene un motivo para hacerlo. Aquí lo tiene: una lista de retos, un sello por cada uno y el reconocimiento a quien más aporta. Para tus invitados es una excusa para mirar. Para ti, una galería llena.
Cada tipo de evento trae su propia lista: "una risa espontánea", "el brindis", "el mejor clavado", "el lugar en su mejor ángulo". Y tú añades, pausas o cambias los que quieras desde tu panel.
El invitado elige cuál de sus fotos lo cuenta mejor y se lleva el sello. Cuando alguien los completa todos, la pantalla lo celebra como se merece.
Los cazadores de retos: manda quien más sellos reúne, y desempatan los "me gusta" que reciben sus fotos. Se ve durante el evento, no al final.
Cada reto cumplido es una foto que no habrías tenido nunca, tomada por alguien que estaba donde tú no podías estar.

El buzón de los mensajes
Tus invitados se ven en pantalla, como en una cabina, y graban un mensaje para ti de hasta minuto y medio. El que no se atreve con la cámara te escribe una carta. Nada de esto se mezcla con las fotos: va aparte, a tu cofre de recuerdos.
Se ven en vivo en su propio teléfono antes de grabar, se repiten si no les gusta y lo envían. No hay ningún aparato que llevar al sitio ni que devolver al día siguiente.
El buzón sabe qué evento es: en una boda escriben a los novios, en un cumpleaños a quien celebra, en una galería de pareja "para ustedes dos", en una de amigos al grupo, y en un encuentro de iglesia comparten el versículo o la frase que más les tocó.
Papel marfil y letra manuscrita, para el que prefiere escribir lo que no diría en alto. Cuenta igual, y se guarda igual.
Mientras dura
Lo que hace que la gente saque el teléfono no es que se lo pidas: es verse. Estas tres cosas mantienen el evento vivo por dentro mientras está pasando.
Las fotos de todos, apareciendo en directo en la pantalla grande mientras se cena. Es la razón número uno por la que la gente sube más.
Qué toca ahora y qué viene después, marcado en vivo. Se llama según tu evento: El Gran Día, El Plan, La Ruta, La Velada o El cronograma del día.
Cuando termina, la galería monta sola el resumen: las mejores fotos de cada momento, en orden, como una historia.
El día después
Al día siguiente tienes lo que ninguna cámara sola te iba a dar: la boda vista por todos los que estuvieron.

Un archivo con la boda entera, en carpetas por momento: los preparativos, la ceremonia, la fiesta. Y eliges en qué calidad: original —la buena, la de imprimir— o una versión ligera para mandar por WhatsApp sin que se eternice.
No es solo un archivo perdido en tu carpeta de descargas. La galería sigue viva en su enlace: se abre desde cualquier teléfono, se busca por momentos y se enseña. Meses después, sigue siendo un sitio al que volver.
Repasas las fotos en pantalla grande, marcas las buenas con una estrella y le entregas a tu cliente solo esas. O la galería completa. Sin montar carpetas a mano ni pelear con un enlace que caduca.
El kit de invitación
Cinco diseños listos para imprimir, tarjetas de mesa y una imagen para el grupo de WhatsApp. No tienes que abrir Canva.
Tinta, Jardín, Gala, Arcada y Manuscrita. Eliges uno, escribes tu nombre y ya está.
La misma pieza en pequeño, en una hoja con sus guías de corte, para repartir por el banquete.
Porque la mitad de tus invitados verán el QR en el chat y no en la pared.
Lo recibes en PDF a tamaño real, listo para la imprenta o para tu impresora de casa. Diseño terminado, tú eliges dónde darle vida.
Para el anfitrión
No es un panel de métricas para presumir. Son tres o cuatro cosas que te apetece saber al día siguiente, y que solo se pueden saber si estabas recogiendo las fotos de todos.
De los que escanearon el QR, cuántos subieron algo y cuántos solo miraron.
El minuto exacto en que se disparó la fiesta. Casi siempre no es el que tú creías.
La llegada, lo importante, la fiesta, el final. Cuánto se retrató cada parte del día.
El tiempo
Es la pregunta que todo el mundo hace, y la respuesta es la corta: no hay borrado automático. Tu galería no se evapora al pasar la fecha, ni al cambiar de año, ni porque dejes de entrar.
Nada se borra solo. El borrado definitivo lo hacemos cuando tú nos lo pides, y solo entonces.
Pasada la fecha de cierre deja de poderse subir fotos nuevas, y ya está: la galería se abre igual, se busca igual y te la bajas entera igual.
La ventana para subir es larga a propósito, para que al invitado que se acuerda tarde le siga dando tiempo. Si necesitas más, escríbenos.
No hemos inventado nada raro. Solo hemos arreglado lo que ya sabías que se rompía.
| Qué se compara | Lo de siempre | Una galería con QR cualquiera | FOREVIA SHARE |
|---|---|---|---|
| Cuando no hay señal donde se celebra | No sube nadie. Y al día siguiente ya nadie se acuerda. | Depende: muchas necesitan conexión en ese momento para poder subir. | Eligen igual. La cola se vacía sola cuando vuelve la señal. |
| Llevarte todas las fotos al final | WhatsApp comprime. Lo que llega ya no es lo que se hizo. | Suele darse un archivo con todo, sin poder elegir en qué calidad. | Un ZIP ordenado por momentos, y tú eliges: original para imprimir o versión ligera para redes. |
| Qué pasa con el tiempo | El grupo se archiva y las fotos se pierden en el carrete. | Lo habitual es que no se diga cuánto tiempo seguirán estando ahí. | La galería sigue viva y navegable, no solo un archivo suelto en tu carpeta de descargas. |
| Cuánta gente puede entrar | Los que quepan en el grupo. Y el que llega tarde se lo pierde. | Lo habitual es pagar por tramos de invitados: 50, 175, 350… | Los que vengan a tu boda. No contamos cabezas ni te cambiamos de plan. |
| Los videos de tus invitados | Llegan comprimidos, o directamente no llegan. | Suele haber un tope de duración, y el más largo va con el plan de arriba. | Suben enteros, con su audio y su calidad. |
| Encontrar las fotos en las que sales | Bajando por el chat, foto a foto. Suerte. | A veces hay búsqueda por cara, y suele analizarse en un servidor. | Por momentos del evento, con la galería completa ordenada por hora. Sin reconocimiento facial. |
| Que tus invitados participen | Suben los tres de siempre, y para de contar. | Suben fotos. Lo habitual es que la participación se quede ahí. | Retos con sellos, ranking en vivo y un buzón de mensajes en video. |
| El evento en vivo | Nada. La pantalla grande se queda apagada. | Algunas traen pase de fotos, y suele ir con el plan de arriba. | Pase de fotos en la pantalla, programa del día y recap automático. |
| Poner el QR bonito | Un mensaje al grupo, y a ver quién lo lee. | Te dan el QR; el cartel casi siempre te lo montas tú. | Cinco carteles listos para imprimir, con tu nombre y tu fecha. |
| Lo que te quieren decir | Un libro de firmas que se queda a medias, si es que aparece. | Suele quedarse en las fotos; el mensaje en video no es lo habitual. | Cabina de video y cartas escritas, dentro de la misma pantalla. |
Comparativa basada en lo que estas plataformas publican en sus propias webs y en las condiciones de sus planes. Si algo cambia, lo cambiamos aquí.
Lo que hacemos y lo que no
Eso no se pide con adjetivos. Se pide diciendo exactamente qué hacemos con tus fotos.
No hay directorio, ni buscador, ni página nuestra donde aparezca. Se entra con el enlace que tú repartes, y tú decides si además hace falta contraseña.
No hay borrado automático de ninguna clase. Pasada la fecha de cierre solo dejan de admitirse fotos nuevas; lo que hay se queda, y el borrado definitivo lo hacemos cuando tú lo pides.
Ni ahora ni luego. Tus fotos no alimentan ningún modelo, ni el nuestro ni el de nadie. Están aquí para que las veas tú y las descargues tú.
Te las llevas en calidad original cuando quieras. No las usamos para promocionarnos, ni las enseñamos a nadie, ni las vendemos.
Preguntas
No. Sirve para cualquier día que quieras recordar entre varios: bodas, cumpleaños, pool parties, viajes de montaña o de ciudad, galas de noche, encuentros de iglesia, galerías de pareja y de grupos de amigos. Al crear el evento eliges de cuál se trata y todo se adapta solo: los colores, los momentos del día, la lista de retos, el nombre del programa y hasta a quién van dirigidos los mensajes del buzón. En una boda escriben a los novios; en un cumpleaños, a quien celebra. Las bodas son el caso más exigente, y por eso está pensado para aguantarlas — pero no es el único.
Es el sitio donde tus invitados te dejan un mensaje a ti, no una foto. Se ven en pantalla como en una cabina, graban hasta un minuto y medio de video y lo envían; si no se atreven con la cámara, escriben una carta. Esos mensajes no se mezclan con las fotos de la galería: se guardan aparte, en el cofre de recuerdos de tu evento. Y el texto que ven cambia según el tipo de evento, para que nadie escriba "queridos novios" en un cumpleaños.
No. Escanean el QR con la cámara del móvil, se abre la galería en el navegador, escriben su nombre y ya pueden subir fotos. No hay que instalar nada ni crear ninguna cuenta.
Es justo el caso para el que está hecho FOREVIA SHARE. Tus invitados abren la galería, eligen sus fotos y las envían igual: las fotos se guardan en una cola dentro de su propio teléfono y suben solas en cuanto vuelve la conexión. Ellos ven cuántas quedan y no tienen que hacer nada más. Ahora la letra pequeña, que preferimos contarte nosotros: en Android el teléfono termina de subirlas aunque hayan cerrado la página. En iPhone, Safari no permite subir en segundo plano, así que la cola se vacía en cuanto vuelven a abrir la galería (al llegar a casa, al día siguiente). No se pierde ninguna foto; simplemente en iPhone hay que volver a abrir el enlace una vez. Por eso el cartel del kit ya se lo pide.
Apuntan la cámara al cartel, tocan el aviso que sale en la pantalla y ya están dentro. Es el mismo gesto que hacen para ver la carta en un restaurante. No hay contraseña que recordar, ni correo que confirmar, ni app que buscar en una tienda. Lo único que se les pide es escribir su nombre una vez, para que sepas de quién es cada foto.
No, y no es un extra que se paga aparte. Te bajas el evento entero en un ZIP, ordenado por momentos, en la misma calidad en la que se subió y las veces que quieras. No hay ninguna tarifa esperándote al final para poder llevarte tus propias fotos.
No hay borrado automático: tus fotos no se borran solas ni al pasar la fecha, ni al cabo de los años. Cada galería tiene una fecha de cierre, y lo único que ocurre al llegar es que dejan de admitirse fotos nuevas; todo lo demás sigue igual — entras, las ves, buscas la tuya y te bajas el evento entero. El borrado definitivo solo lo hacemos cuando el anfitrión o tú nos lo pedís, y así está escrito en la página de privacidad.
No pierdes nada. Se cierran las subidas, no la galería: las fotos que hay siguen ahí, se ven y se descargan enteras. Y si tienes invitados que se han quedado con fotos sin subir, escríbenos y lo miramos — preferimos ayudarte a recuperar tus fotos que ganar una discusión sobre un plazo.
Tu galería no aparece en ningún listado, directorio ni página pública nuestra: la única forma de llegar es con el enlace que tú repartes, y puedes además ponerle una contraseña. Tú y los moderadores que nombres podéis ocultar o borrar cualquier foto, y cualquier invitado puede pedir que se quite una foto en la que sale mal. Y el límite, dicho por nosotros: una galería pensada para compartirse con decenas de invitados nunca es totalmente privada — quien recibe el enlace puede pasarlo. Por eso está la contraseña.
No. Ni las tuyas ni las de nadie. Tus fotos no entrenan ningún modelo, no se usan para promocionarnos y no se enseñan a terceros. Están en tu galería para que las veas tú, las vean tus invitados y te las lleves tú.
No. La búsqueda por rostro está apagada y no guardamos ninguna huella facial de nadie, ni de adultos ni de niños. Las fotos se organizan por momentos y por quién las subió, no por caras.
Sí, y es lo que recomendamos. Créala semanas antes, descarga el kit, imprime los carteles con calma y deja el enlace listo. La galería puede estar en cuenta atrás hasta el día del evento y abrirse sola cuando llegue la hora.
Sí. Desde tu panel ves todo lo que se sube y puedes ocultar o borrar cualquier foto. Puedes nombrar moderadores (tu hermana, tu wedding planner) para que te ayuden sin darles tu contraseña. Y los invitados pueden borrar sus propias fotos o pedirte que quites una en la que no quieren aparecer, que es lo que de verdad pasa en cualquier fiesta.
Escríbenos y lo arreglamos. Sin formularios y sin discusiones: casi todo tiene arreglo, y nos interesa mucho más arreglarlo que perderte. Si el problema es el día del evento, escríbenos ese mismo día — es justo cuando hace falta.
Se tarda cinco minutos en dejarlo listo. Y se agradece durante años.
Crear mi eventoSe crea en cinco minutos, sin instalar nada y sin dar una tarjeta.